• Pedro Cayuqueo

The Wallmapu

La escritura de Cayuqueo, con sus libros y artículos, nos trae la memoria antigua al presente y nos ayuda a reescribir esa historia de Chile que no nos fue contada del todo. Por Alex ZARZURI



Sé que para muchos de mis amigos latinos y europeos amantes de la música, la portada de este libro les traerá recuerdos del gran disco de Pink Floyd, pero este libro no tiene que ver directamente con el famoso LP del emblemático grupo de rock. El libro que les quiero comentar es The Wallmapu de Pedro Cayuqueo, quien es mapuche, estudió derecho, carrera que tuvo que dejar porque fue encarcelado por su compromiso con la causa mapuche.

Posteriormente estudió periodismo y para mi parecer es uno de los intelectuales mapuche jóvenes más importantes de la actualidad. Ha contribuido y está contribuyendo a la reflexión en torno a la lucha de su pueblo, a nuestra forma de entender la problemática de este pueblo originario, que es el único de América al que se le dedicó en tiempos coloniales un poema épico, La Araucana de Alonso de Ercilla y Zúñiga.

Quiero explicarles el por qué de la portada de este libro que reúne los artículos publicados por Cayuqueo desde septiembre de 2018 hasta mayo de 2021. El emblemático líder de Pink Floyd, Roger Waters, anunció en 2018 que en su gira mundial Us+Them Tour tendría como teloneros, en los recitales en Argentina, al grupo rock mapuche Puel Kona, formado por jóvenes músicos de Neuquén que interpretan sus canciones en español y mapuche.

En un artículo del diario La Tercera del 31 de octubre de 2018, Cayuqueo nos cuenta cómo fue posible esta alianza. Waters aclaró: “las discográficas me están proponiendo distintas bandas como grupo soporte, pero se me ocurrió una idea alternativa. He estado siguiendo los problemas de los mapuches en Argentina y Chile, así que me gustaría tener músicos mapuche en mis shows como acto de apoyo a su lucha”.

Es por esta razón que la portada del libro se relaciona con la emblemática banda inglesa y su LP The Wall, título original de la crónica publicada por Cayuqueo en La Tercera. Hay que destacar que Roger Waters siempre ha estado apoyando causas políticas y sociales no solo en América Latina sino que también en otros lugares del planeta. Se le reconoce su compromiso social y ha causado, por sus comentarios, muchas veces bastante polémica.

Wallmapu es, sin duda, uno de los conceptos geopolíticos más potentes acuñados por el movimiento mapuche. En términos simples, Wallmapu es “todo el territorio Mapuche”: suelo, subsuelo, aire. Otro sinónimo es País Mapuche. Existen otros nombres pero hacen referencia a zonas geográficas: el Puel Mapu es hoy parte de la Argentina; Pikun Mapu, la tierra del norte; Lafken Mapu, área marina y costera; y por último Willi Mapu, la tierra del sur, habitada por la "gente del sur", entre otros.

Bien, vamos al libro. Como ya dije se trata de una recopilación de artículos en diferentes medios de prensa escrita. Uno de los grandes aportes de su autor es que trata de develar esa historia mapuche que ha sido silenciada por el sistema educativo. Cayuqueo en estos últimos años ha sido un prolífico escritor y algunos de sus libros que han caído en mis manos son: Solo por ser indios (2015); Historia secreta mapuche (2017); Porfiada y rebelde es la memoria (2018); Historia secreta mapuche 2 (2020) y éste último.

Su escritura está basada en la experiencia, cada artículo presentado en este libro han sido en parte vivencias personales que van dando forma a la gran cuestión mapuche. Esas “experiencias vitales” le permite a su autor escribir con conocimiento de causa. Al mismo tiempo su formación de periodista y lector avezado le permiten fundamentar sus artículos dándonos una infinidad de información.

Como se trata de artículos cortos y también entrevistas el libro es fácil de leer y no se hace tedioso, por el contrario se lee de forma amena. Además el libro nos va relatando diferentes aspectos de la vida en que lo mapuche juega un rol importante, desde un mapuche en la selección chilena de fútbol, la vida cultural, política, revolucionarios, la moda, etc. Con esto, uno de los logros de este libro es “visibilizar lo Mapuche” y no solo reducirlo a un problema histórico. Cayuqueo nos muestra que “lo mapuche” no es solo conflicto.

De allí entrevistas como a Francisco Llancaqueo, famoso estilista, o la entrevista a Víctor Naguil, destacado dirigente, profesor de historia y doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona. O el homenaje al escritor Luis Sepúlveda, escritor chileno-mapuche que ha sido traducido a casi todos los idiomas europeos y quien tiene como segundo apellido Calfucura, uno de los más insignes entre los linajes mapuche.


La escritura de Cayuqueo, con sus libros y artículos, nos trae la memoria antigua al presente y nos ayuda a reescribir, repensar esa historia de Chile que no nos fue contada del todo, para que con este ejercicio intelectual, ellos y nosotros, podamos devolverles a la nación mapuche esa historia borrada.

En el artículo Polvo de estrellas, sobre enseñar lenguas indígenas en los colegios, creo que el autor plantea su razón de escribir y el motivo de este libro y sus reflexiones: “La incomprensión chilena del mundo mapuche, de sus códigos culturales y protocolos es parte del problema que tenemos". Y se pregunta: "¿Cómo no va a hacer útil, entonces, dotar a las nuevas generaciones con herramientas que faciliten la compresión mutua?”. Y de eso se trata, de “comprensión mutua” de nación a nación.

Otro artículo muy interesante es Un mapuche verde olivo.

El título me hizo recordar el libro del ex ministro Roberto Ampuero, Nuestros años verde olivo. Es una entrevista a un mapuche que se formó como militar en Cuba, se especializó en Vietnam y peleó contra la Contra nicaragüense. Cayuqueo lo define como “lo más cercano a un Che Guevara o un John Rambo mapuche”. Este guerrillero nos cuenta sus peripecias pero también sus conflictos con la izquierda armada: lo encontraban sospechoso porque nunca creyó en la vía insurreccional para su pueblo.

Temuco y su historia, en este artículo no solo nos muestra su veta periodística sino que de historiador, ya en evidencia en sus conocidísimos libros Historia Mapuche 1 y 2 donde el autor “reescribe, haciendo uso de la crónica periodística, la fascinante historia de resistencia de su pueblo”. En otro artículo Testigo de un época, entrevista a Reynaldo Mariqueo, ex socialista mapuche de la UP que tuviera que exiliarse en Bristol tras el Golpe Militar y a quien tuve la oportunidad de ver en el Reino Unido.

Mariqueo cuenta cómo la izquierda chilena en el exilio, y “su paternalismo político” no permitía la existencia de una organización autónoma mapuche, ya que todos decían tener ellos la solución del “problema mapuche”. Según Mariqueo, "en los años de la democracia se nos siguen aplicando estrategias de dominación política y cultural y económica, y las mismas viejas técnicas represivas de antaño".

Me gustó que publicara los intercambios de cartas con Andrés Montero, quien escribió el libro Teodoro Schmidt Weichsel, un inmigrante ejemplar, su ancestro directo. La polémica se origina sobre uno de los temas que dividen a la intelectualidad chilena y mapuche, la “Pacificación de La Araucanía”. Son cinco artículos, tres de Cayuqueo y dos de Montero, que nos muestran lo importante de mirar al pasado para entender el presente y poder delinear ideas para el futuro.

Algunas pistas para comenzar a encontrar a salidas a la cuestión mapuche las da el artículo sobre El modelo neozelandés que hace mención al exministro neozelandés Cristopher Finlayson de destacado desempeñó en el Tribunal de Waitangui, instancia donde se resuelven los litigios entre el estado neozelandés y los maoríes. Waitangui recuerda al histórico tratado firmado entre la corona británica, la Reina Victoria I y los maoríes en 1840.

En ese tratado la corona reconoce los territorios maoríes, la jurisdicción de sus jefaturas y los maoríes la soberanía de la corona sobre las islas. Finlayson aclara que “la experiencia neozelandesa puede entregar una guía, pero la que Chile elija debe ser una fórmula chilena”. En este artículo Cayuqueo nos vuelve a recordar el Tratado de Tapihue que se firmó el 7 de enero de 1825. A juicio del autor se trata de nuestro propio Waitangui.

En Tapihue el estado chileno reconoció la autonomía del pueblo mapuche, la jurisdicción de sus lonkos y estos por su parte la soberanía de la naciente república. Ahí está nuestro punto de partida para comenzar el tan esperado diálogo y con seguridad la solución a la problemática mapuche en Chile.

Termino con el artículo que lleva por nombre Volver a los parlamentos.

Su autor nos recuerda que “la paz se hace con los contrarios, no con los amigos o con quienes lejos están de protagonizar los conflictos". Ese es el gran desafío para cualquier gobierno. Como en otro artículo lo recalca Francisco Huenchumilla, destacado senador mapuche, “deberíamos recurrir a la ONU, pedirles que nos manden negociadores de alto nivel y puedan sentar a la mesa al Estado y los mapuche… aquí se trata de reivindicar la política como herramienta de resolución de conflictos”.

La escritura de Cayuqueo, con sus libros y artículos, nos trae la memoria antigua al presente y nos ayuda a reescribir, repensar esa historia de Chile que no nos fue contada del todo, para que con este ejercicio intelectual, ellos y nosotros, podamos devolverles a la nación mapuche esa historia borrada. Es esa orfandad histórica la que no nos ha permitido un entendimiento que posibilite avanzar juntos para construir “la gran ruca llamada Chile”. ¡Buena lectura!


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